Nueva York, la capital de Dadá

Estoy contemplando Central Park, ahí abajo, y me viene el recuerdo de un hombre alto y con el pelo blanco recitando su poema “Los colores rojo y negro” hace medio siglo en una pequeña ciudad del norte de Rumania. Mientras contemplo el parque, recuerdo aquellos versos de la época estalinista:

                                   En Nueva York, todo es bello.

                                   Llegan héroes y se van.

To continue reading, please log in or enter your email address.

Registration is quick and easy and requires only your email address. If you already have an account with us, please log in. Or subscribe now for unlimited access.

required

Log in

http://prosyn.org/xunHVuX/es;