0

Las nuevas leyes sobre seguridad aumentan la inseguridad de Hong Kong

La falta de noticias no significa necesariamente buenas noticias para Hong Kong. Antes de su reunificación con el resto de China, muchas personas esperaban que la ex colonia británica ocupara los titulares de los periódicos a medida que Beijing la despojara progresivamente de sus libertades. En lugar de ello, Hong Kong casi se esfumó del radar noticioso mundial después de 1997. Cinco años después del traspaso y contra todas las expectativas, Hong Kong conserva sus derechos.

Pero esto podría estar cambiando. C.H. Tung, el Jefe Ejecutivo de Hong Kong, comenzó su segundo periodo el año pasado proponiendo nuevas leyes sobre seguridad y generando nuevas causas de preocupación. La legislación tiene por objetivo cumplir el Artículo 23 de la Ley Básica, la mini-constitución que rige a Hong Kong y que requiere que el gobierno promulgue leyes contra la traición, la sedición, la subversión y el robo de secretos nacionales.

El Artículo 23 ha sido un tema sensible desde el momento en que Hong Kong volvió a ser parte de China, ya que su inclusión en la Ley Básica ocurrió después del fuerte apoyo de la población de Hong Kong al movimiento pro-democracia de 1989 en Beijing. Para mantener la estabilidad política, el gobierno chino y el de Hong Kong pospusieron voluntariamente el problema durante el primer periodo de Tung. Tras su reelección, decidieron abruptamente que habían esperado lo suficiente y que promulgarían las leyes sobre seguridad del Artículo 23 antes de mediados de 2003.

Vagas en su enunciación e innecesariamente amplias en su alcance, las nuevas leyes dieron origen a un temor generalizado a que el Artículo 23 conduzca a la imposición de restricciones a los derechos básicos. Los abogados advierten acerca de una amenaza a la libertad individual y al debido proceso. Los periodistas argumentan que defender el interés del público a veces requiere informar secretos de estado. A los profesores les preocupa que la prohibición de poseer materiales sediciosos perjudique la libertad académica. Las asociaciones religiosas y sociopolíticas temen que sus lazos con el mundo se vean afectados y que su existencia se vea amenazada si sus contrapartes en el extranjero son declaradas como subversivas en el resto de China.