tbrookes1_FABRICE COFFRINIAFP via Getty Images_climatechangeprotest Fabrice Coffrini/AFP via Getty Images

Hace falta una revolución climática en economía

BRUSELAS/NUEVA YORK – En ningún lugar son tan evidentes las limitaciones del pensamiento económico neoclásico (el ADN de la economía tal como se la enseña y practica en la actualidad) como en la respuesta a la crisis climática. Aunque van surgiendo ideas y modelos nuevos, la vieja ortodoxia sigue profundamente arraigada, y los cambios urgentes se demoran.

La disciplina económica no logró comprender la crisis climática (por no hablar de proveer respuestas eficaces) porque en general los economistas tienden a dividir los problemas en fragmentos pequeños y manejables. Según suelen decir, los agentes racionales aplican un cálculo marginal, en el que no importan el promedio o la totalidad de sus acciones, sino la comparación entre la próxima decisión y las alternativas inmediatas.

Esa forma de pensar es de hecho racional cuando se trata de pequeños problemas separados. Puestos a manejar demandas concurrentes que exigen nuestro tiempo y atención, la compartimentalización es necesaria. Pero el cálculo marginal es inadecuado para un problema abarcador que tiene puntos de contacto con cada aspecto de la sociedad.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading, subscribe now.

Subscribe

or

Register for FREE to access two premium articles per month.

Register

https://prosyn.org/w89gulZes