0

La Cumbre de la OTAN se Muda al Este

BERLÍN: La próxima cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) tendrá lugar en Praga en el invierno de 2002, esto si el presidente Bush no reúne a sus aliados antes. Pero las cuestiones que deberán resolverse ya están claras: ¿cuál país, si acaso, será invitado a ser miembro de la OTAN? ¿Cuándo habrá un nuevo miembro? Cualesquiera decisiones sean tomadas, también está claro, los preparativos deben iniciarse tan pronto como sea posible y por lo menos antes de que el presente año termine.

Esto es distinto a lo sucedido en 1997, cuando Polonia, Hungría y la República Checa ingresaron a la OTAN. Entonces, el resultado de la cumbre de Madrid, en la cual se decidió su ingreso, fue incierto hasta los momentos finales. Esa incertidumbre terminó cuando Estados Unidos logró que se limitaran las invitiaciones a tres países ya elegidos, sorprendiendo a otros miembros de la Alianza que apoyaban a otros candidatos.

Hoy día, el asunto más importante para la OTAN es decidir si se admite o no a los países bálticos, Estonia, Latvia y Lituania, ahora, después de un corto aplazamiento, o nunca. Rechazar o retrasar la membresía de los Estados bálticos sería considerado como una concesión a Rusia; actuar en favor de ellos sería considerado por Moscú como una bofetada.

Sin importar qué decisión tome la OTAN, contener el efecto negativo --en Rusia o en la región del Báltico-- no será fácil. Así, un final sorpresivo similar al de Madrid sólo empeorará las cosas, porque es necesario realizar cuidadosos preparativos para contener el daño y se perderá mucho tiempo si todo se deja para la reunión en Praga.