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La cuenta de noviembre

MADRID – Todavía no hay acuerdo sobre Irán. Obama ha sufrido una severa derrota en las elecciones para renovar parte del Senado y del Congreso. Si a ello sumamos el pobre crecimiento económico en la eurozona, la emergencia del yihadismo islámico o la tensión con Rusia, podría deducirse que el mundo vive en una espiral de pesimismo e inestabilidad. Noviembre deja, sin embargo, algunos puntos positivos, y es necesario reconocerlo para no dejarse llevar por el desánimo imperante.

Irán se mantiene en la cuenta del ‘debe’ global. La negociación iraní ha llegado a la fecha límite sin acuerdo, pero con buenas vibraciones: Irán ha cumplido con el acuerdo interino y el E3+3 ha manifestado su voluntad de acabar con las sanciones. El plazo se ha prolongado hasta junio del año que viene, con la esperanza de lograr un acuerdo fundamental para la estabilidad regional y global. Irán requiere visión estratégica: la oportunidad es única. Pocas cosas hay más necesarias en este momento histórico. Un nuevo conflicto en Oriente Medio sería catastrófico. La negociación y la diplomacia son la única manera segura de resolver la cuestión nuclear iraní a largo plazo, que conllevaría la normalización del importante papel que Irán debe jugar en la estabilidad regional. Confío en que el acuerdo será finalmente posible.

Hay otros elementos en la cuenta del ‘haber’. La última reunión del G20 celebrada en Brisbane, Australia, a mediados de noviembre, aprobó un conjunto de medidas económicas que prevén un incremento del crecimiento global del 2,1% para 2018. El G20 apoyó también la Iniciativa Global de Infraestructuras mediante la creación de un Hub Global de Infraestructuras, que servirá como plataforma de encuentro para gobiernos, sector privado, bancos de desarrollo y otras organizaciones internacionales. La nueva Comisión Europea, por su parte, tomó posesión el 1 de noviembre, y se estrena con el anuncio de un plan para añadir 315.000 millones durante tres años a inversión pública y privada en Europa.

La cumbre para la cooperación económica en Asia-Pacífico, APEC, de principios de noviembre en Beijing, China, deja algunos resultados positivos. El primero es el acuerdo bilateral entre China y Estados Unidos sobre cambio climático. El acuerdo allana el camino para la Cumbre del Clima de París de 2015, donde se espera un acuerdo global sobre el clima más inclusivo que el Protocolo de Kioto. Sería deseable que India avanzara también en esta dirección.