grass graph Adam Gault/Getty Images

Una revolución en el financiamiento multilateral para la acción climática

PEKÍN – Un informe recientedel Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas advierte que para evitar las consecuencias más extremas del calentamiento global, las sociedades deben realizar cambios sociales y económicos en una escala sin “ningún precedente histórico documentado”. Como hemos señalado anteriormente, sólo los inversionistas institucionales – como por ejemplo los fondos de pensiones, los fondos soberanos y las compañías de seguros – tienen suficiente poder financiero para hacer frente al cambio climático.

Sin embargo, para minimizar el riesgo, los inversionistas institucionales generalmente prefieren asignar su capital a una  infraestructura operativa que ya está generando ingresos estables, en lugar de asignarlo a nuevos proyectos. Por la misma razón, sus inversiones se centran en las economías avanzadas, las cuales en las últimas décadas han recibido más del 70% de las inversiones en infraestructura que realiza el sector privado. El cambio climático requiere que los inversionistas institucionales se desplacen más allá de estos límites. Pero, se debe reconocer que ellos necesitan ayuda para mitigar los riesgos asociados, razón por la cual nosotros creemos que el mundo necesita un nuevo mecanismo de financiamiento mundial para el clima (GCFF, por su nombre en inglés: ‘global climate finance facility’), destinado exclusivamente a movilizar capital de inversionistas institucionales y diseñado para abordar las deficiencias de las iniciativas multilaterales actuales.

Aparte de varios emprendimientos prometedores, los gobiernos y las instituciones financieras multilaterales están esforzándose por movilizar el capital privado en una escala relevante con destino a proyectos relacionados al cambio climático. Es de crucial importancia notar que por varias razones los inversionistas institucionales, en gran medida, han estado ausentes en tales iniciativas. En primer lugar, las instituciones financieras monetarias (IFM) y los inversionistas institucionales tienen diferentes prioridades. Las actividades de las IFM se basan en los objetivos de las políticas de los países miembros y las necesidades de los países clientes, y no siempre reflejan la demanda de los inversionistas. Por el contrario, los inversionistas institucionales, como actores comerciales que tienen un compromiso con los jubilados y otras partes interesadas, no invertirán en proyectos que se consideran demasiado arriesgados o que tienen pocas probabilidades de producir rendimientos financieros adecuados. Para atraer su interés, los términos de las IFM deben ser competitivos con aquellos ofrecidos por las compañías privadas de gestión de activos utilizadas por los inversionistas institucionales. Además, muchos inversionistas institucionales no están familiarizados con las inversiones en infraestructura en general, y mucho menos con los mercados emergentes. En consecuencia, las IFM también deben desarrollar capacidades para abordar las preocupaciones de estos inversionistas acerca de participar en regiones y sectores que no son de su completo conocimiento.

To continue reading, register now.

As a registered user, you can enjoy more PS content every month – for free.

Register

or

Subscribe now for unlimited access to everything PS has to offer.

https://prosyn.org/tzm1a0kes