0

Las mejores inversiones que podemos hacer

DUBAI – El deseo de marcar la diferencia nace de una creencia fundamental en algo mayor que nosotros y por la preocupación que todos tenemos por el bienestar de nuestros semejantes.

Como mujer árabe, me resulta imposible sentarme y ver (o peor aún, dar la espalda) cómo zonas de Oriente Próximo sufren esta etapa tan difícil de su ya problemática historia. Millones de personas inocentes se han visto desplazadas de sus hogares, y millones más están siendo empujadas más allá de sus fronteras nacionales hacia un futuro incierto e inestable. Está clara su necesidad de ayuda.

No hay duda de que como individuos nuestro alcance es limitado. Pero al unirnos alrededor de objetivos comunes, tenemos el poder de crear iniciativas eficaces y mejorar vidas. Siempre he creído que la educación y el emprendimiento social son dos áreas en las que podemos tener el mayor efecto sostenible de largo plazo. En su conjunto, estos sectores crean oportunidades en todos los niveles de la sociedad, desde los refugiados que no pueden completar sus estudios hasta los profesionales que buscan mejorar sus perspectivas o dar con una visión innovadora.

El actual conflicto en Siria ha llevado a un gran número de refugiados a campos que han evolucionado de viviendas temporales a ciudades improvisadas. Un buen ejemplo es el Campamento Za'atari en Jordania, que alberga hoy a 80.000 habitantes, pero se pueden encontrar campos similares en el Líbano y otros países de la región. La migración masiva forzada no es solo un desafío para los vecinos inmediatos de Siria. A medida que los flujos de refugiados han convertido una crisis local en un problema global, el tejido político, económico y social de Europa también se ha visto sometido a prueba.

Cuando a los refugiados se les hace imposible seguir con su vida cotidiana, pierden también la posibilidad de completar su educación. Para abordar este problema, organizaciones como el Unite Lebanon Youth Project (ULYP, o Proyecto Juvenil Unido del Líbano) identifican a niños en campamentos de refugiados con el potencial de completar su educación formal, y a quienes los rodean. Si la completan, estos jóvenes estarán en mejores condiciones para efectuar cambios positivos en sus comunidades, ahora y en el futuro.

El ULYP tiene estrechos lazos con prestigiosas instituciones como la Universidad Americana de Beirut, que desde hace mucho se ha considerado como una incubadora para los emprendedores exitosos de la región. El ULYP, al que apoyo financiando becas anuales, reconoce que la educación no es una solución rápida, ni la única. En consecuencia, el proyecto adopta un enfoque de largo plazo e invierte en individuos que algún día podrían beneficiar a comunidades más amplias. Después de todo, es mejor enseñar a la gente a pescar que simplemente alimentarla.

Del mismo modo, después de que se ha dotado a alguien con el conocimiento y el financiamiento para iniciar su propia empresa, puede empezar a pensar en el bien mayor, y en ese punto se hace evidente el verdadero valor del espíritu emprendedor, impulsado por sueños y aspiraciones, ideas y una visión. Y aunque el apoyo financiero es importante, no es el único ingrediente en la receta para el éxito. Los emprendedores también necesitan tener acceso a mentores talentosos y redes de apoyo.

Con esta idea en mente me uní a la junta de Endeavor UAE, una organización global sin fines de lucro de los Estados Unidos que potencia a empresarios de todo el mundo. Los beneficiarios de Endeavor no son ocupados hombres de negocios, sino más bien aquellos con el potencial de convertirse en modelos a seguir. Apoyamos a personas que pueden inspirar a sus colegas y compañeros, y mejorar sus comunidades.

No todos los emprendedores tendrán éxito. Pero al brindar a los emprendedores más brillantes apoyo financiero y acceso a una red global de mentores, podemos ayudarles a hacer realidad su potencial de transformar las economías de países enteros. Además, esto crea un círculo virtuoso, porque los emprendedores de hoy pueden identificar a los del mañana y dotarles del capital que necesitan para cambiar vidas en el futuro.

Not every entrepreneur will be successful. But by giving the brightest young business leaders financial support and access to a global network of mentors, we can help them realize their potential to transform the economies of entire countries. Moreover, this creates a virtuous circle, because today’s entrepreneurs can identify the entrepreneurs of tomorrow, and furnish them with the capital they need to change lives in the future.

Siempre he creído que con el éxito viene la responsabilidad de pensar en el mundo en general. En julio de 2015 volví a mi alma máter, la Escuela de Negocios de Londres, para dar inicio a una beca que apoye a los estudiantes en los programas MBA y Executive MBA. De la misma manera que un refugiado palestino o sirio podría completar sus estudios a través del ULYP, o un joven innovador podría recibir orientación a través de Endeavor, espero que los estudiantes de la ENL reciban la capacidad de construir un futuro mejor para todos nosotros.

Vivimos en una economía global cada vez más interconectada, y en un planeta cada vez más desigual e inestable. Nuestra meta no debe ser solo ganar dinero, sino también marcar una diferencia.

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen