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¿Mejoras en 2014?

CAMBRIDGE – Durante los últimos seis años me he mostrado escéptico respecto del optimismo en los habituales pronósticos anuales sobre el ritmo del crecimiento económico estadounidense. Donde la mayoría de los analistas y funcionarios políticos veía retoños y motivos de confianza, yo percibía fuertes vientos de proa que causarían una caída económica y una recuperación inadecuada.

Pero creo que la evidencia para 2014 muestra un mayor equilibrio. Si bien la economía de EE. UU. enfrentará graves riesgos el próximo año, también hay buenas posibilidades de que el crecimiento sea sustancialmente mayor al experimentado desde el inicio de la recesión.

La economía aún se expandía a fines del verano de 2007, cuando hablé, durante la conferencia anual de la Reserva Federal de EE. UU. en Jackson Hole, de graves riesgos para las perspectivas económicas. Advertí sobre los precios de las viviendas, que habían comenzado a caer en el verano de 2006 desde niveles peligrosamente altos, con el futuro colapso de la actividad en el sector de la construcción y las grandes pérdidas para la riqueza de los hogares que eso implicaba. La menor riqueza de los hogares conduciría, a su vez, a un menor gasto de consumo, lo que deprimiría aún más el PBI.

También resalté que los mercados financieros se habían tornado disfuncionales. Los bancos y otras instituciones financieras tenían dudas sobre el valor de diversos títulos respaldados con activos, tanto en sus propios balances como en los de sus posibles contrapartes. Nadie sabía cuál era el valor real de los swaps de incumplimiento crediticio y de los diversos paquetes de obligaciones de deuda garantizada. Las instituciones financieras se mostraban, por lo tanto, reticentes a prestarse entre sí. Debido a la interrupción en los flujos de crédito, la economía no podría continuar expandiéndose.