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Se abre una esperanza para India

CAMBRIDGE – La reciente elección general celebrada en India tal vez sea la mejor noticia de 2014 para la economía del país. Los votantes indios expresaron un claro rechazo al partido del Congreso Nacional Indio, que gobernó casi sin interrupciones desde que la India se independizó de Gran Bretaña en 1947. Y es probable que un día se alegren de haberlo hecho.

Aunque formalmente el último primer ministro del CNI fue Manmohan Singh, su papel en la práctica era casi irrelevante, ya que desde 1998 el verdadero poder lo tuvo siempre Sonia Gandhi, jefa del CNI y viuda del ex primer ministro Rajiv Gandhi. Bajo el liderazgo de Gandhi, el CNI promovió una agenda populista que expandió los programas de transferencias y redujo la tasa anual de crecimiento económico de la India a menos del 4% en 2013. El PIB per cápita se mantiene en unos 4.000 dólares, menos de la mitad que en China.

El nuevo primer ministro, Narendra Modi, hizo campaña con una plataforma que promete repetir en toda India el rápido crecimiento del empleo y del ingreso alcanzado en el estado de Gujarat siendo él su jefe de ministros. Bajo su liderazgo, Gujarat se convirtió en un estado promercado cuya economía creció y que atrajo inversiones de empresas indias y extranjeras.

Un aspecto destacable de la última elección es que el Partido Popular Indio (Bharatiya Janata Party) de Modi obtuvo la mayoría absoluta en el parlamento nacional, un logro casi sin precedentes en la India. Esto permitirá a Modi impulsar su agenda legislativa sin necesidad de negociar con los otros partidos nacionales o regionales.