8

La victoria pírrica de Alemania

BERLÍN – El Tribunal Constitucional de Alemania ha fallado en contra de la promesa del Banco Central Europeo de comprar cantidades potencialmente ilimitadas de bonos estatales de países de la zona del euro con dificultades y ha pedido al Tribunal Europeo de Justicia (TEJ) que confirme su decisión. Hasta que así sea, el plan de “operaciones monetarias de compraventa” (OMC) está en realidad muerto, lo que debilita la capacidad del BCE para hacer de apoyo eficaz y creíble de los mercados financieros en un momento en el que los gobiernos europeos siguen sin estar dispuestos a llenar ese vacío.

El tribunal alemán considera las OMC una violación de la prohibición de financiación monetaria de los Estados. Según el tribunal, el plan puede ser legal sólo si es limitado en tamaño ex ante, descarta las pérdidas con deuda soberana y se abstiene de “intervenir en la formación de precios en el mercado”. El problema es que casi todas las políticas del BCE violarían esos principios, razón por la cual el fallo representa un grave revés para Europa.

Desde luego, el BCE aún podría, en principio, recurrir a las OMC, al menos hasta que el TEJ se pronuncie al respecto. Sin embargo, en la práctica la oposición en aumento en Alemania a las OMC y otras políticas del BCE imposibilitarán que se utilice ese programa como se había previsto, es decir, para intervenir eficazmente en los mercados de bonos soberanos a fin de frenar el pánico.

Limitar las compras de bonos estatales ex ante por parte del BCE, como requiere el tribunal alemán, sería absurdo, porque podría incitar fácilmente a la especulación en los mercados. A consecuencia de ello, el BCE tendrá que recurrir a otros instrumentos normativos para abordar los mercados financieros disfuncionales, lo que significa centrarse de nuevo en el apoyo a los bancos, además de recurrir a nuevos instrumentos que tengan un efecto más directo en las empresas y los hogares de los países en crisis.