US employment Matt Cards/Getty Images

No hay nada de natural en la tasa natural de desempleo

NUEVA YORK – ¿Por qué hay tan poco desempleo en países con tan poca inflación? Para los economistas, es una pregunta fundamental. Y cuando los economistas se enfrentan a preguntas fundamentales, suelen producirse desacuerdos fundamentales.

Yo fui uno de los economistas rebeldes de los años sesenta que rechazamos la macroeconomía que nos enseñaron en los cincuenta, la teoría “keynesiana” (desarrollada por J. R. Hicks, A. W. Phillips y James Tobin) según la cual, el motor de todo es la demanda agregada: si hay mucho desempleo es porque falta demanda, y si hay poco, es porque la demanda es anormalmente alta.

Esto nos hacía ruido, porque la teoría económica básica que nos enseñaron (creada por Alfred Marshall, Knut Wicksell y Robert Solow) decía que el motor de todo son las fuerzas estructurales, y que es deseable que el progreso tecnológico se acelere y crezca la propensión al trabajo o al ahorro, porque eso impulsa la oferta de mano de obra y capital, y con ella, el empleo y la inversión. Pero los keynesianos sostenían que las fuerzas estructurales son dañinas, porque provocan pérdida de empleo, a menos que las autoridades fabriquen suficiente demanda para compensar el aumento de la oferta.

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