7

Comercio internacional: quien mucho abarca…

SEÚL – Dicen que quien mucho abarca, poco aprieta o que si persigues dos conejos a la vez, ambos escaparán. Sin embargo, esto es exactamente lo que se exige a muchos gobiernos: perseguir tanto al crecimiento como a la justicia distributiva. Ambos objetivos, aunque no son incompatibles, son completamente distintos entre sí, y pocos instrumentos de política pueden ayudar a lograr ambos simultáneamente.

Esta idea es muy importante para la política comercial. Un gran volumen de investigación teórica y empírica demuestra que abrir el comercio puede estimular el crecimiento del PBI de un país. Pero aumentar el tamaño de la torta no garantiza que se repartirá justamente.

A menudo el crecimiento incremental que resulta de la apertura comercial se distribuye en forma despareja; incluso, en muchos casos, algunos reciben menos que antes. En estas situaciones es cuando el gobierno debe intervenir utilizando sus herramientas tradicionales: impuestos y redistribución, así como políticas complementarias como redes de seguridad social y asistencia para el ajuste.

De manera similar, desde una perspectiva global, la apertura comercial puede contribuir al crecimiento económico mundial en su conjunto, pero no garantiza que los beneficios se distribuirán justamente entre los países. Algunos dicen que ningún país pierde, en términos absolutos, por abrir su comercio; de otra forma, no participarían en acuerdos de libre comercio. Sin embargo, la desigual distribución de los beneficios creada por la apertura al comercio mundial significa que algunos países, en especial los menos desarrollados, ganan poco en términos comparativos y posiblemente resultan incluso desfavorecidos.