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El llamado de Libia

VALETA, MALTA – La reciente firma en Trípoli de un "arreglo global sobre reclamaciones" entre Estados Unidos y Libia marca un nuevo inicio no sólo en las relaciones entre esos dos países sino también entre Libia y el resto del mundo. El acuerdo prevé un proceso para compensar a las víctimas de ataques que van desde el derribo del vuelo 103 de Pan Am sobre Lockerbie, Escocia, hasta los bombardeos aéreos estadounidenses contra Trípoli y Benghazi en 1986. De esta manera se elimina el último obstáculo para que Libia establezca relaciones diplomáticas y económicas normales con Occidente y se abre la puerta a la visita de la Secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, esta semana a Trípoli.

El comunicado conjunto, si bien clínicamente celebra el acuerdo, afirma que ambas partes "se enfocarán en el futuro de su relación bilateral" y subraya "los beneficios que una expansión de los vínculos traería a ambos países y a los pueblos estadounidense y libio". Este es un gran cambio en comparación con años recientes cuando quedarse en un hotel de propiedad libia podía costarle a uno un cargo criminal en Estados Unidos.

Es claro que ahora la vía ha quedado libre para que las relaciones EU-Libia avancen, de la misma forma en que la liberación de un grupo de enfermeras búlgaras, que estaban encarceladas en Libia bajo la acusación de haber infectado deliberadamente con SIDA a niños libios, destrabó las relaciones entre la Unión Europea y este país. En efecto, Libia también acaba de fortalecer sus relaciones con la UE: Seif al-Islam Kadafi, el hijo de Muammar al-Kadafi, el gobernante del país desde hace muchos años, declaró recientemente que pronto ambas partes podrán firmar un acuerdo de asociación que le daría a los productos libios acceso a los mercados europeos.

En sus esfuerzos para restaurar lo que parecían ser unas relaciones irreparablemente dañadas con Occidente, Kadafi ha utilizado muy bien sus cartas del petróleo y el gas. En efecto, el apetito de energía de Occidente generó invitaciones al líder de Libia para visitar Francia, España y Portugal en el último año.