4

El reto de afrontar el cambio en el mercado laboral

DAVOS – Mientras la economía mundial cambia a un ritmo cada vez más acelerado, en varios países el mercado laboral no sólo lucha por mantenerse en pie sino que parece haberse descompuesto de distintas maneras importantes. Coexisten un alto desempleo y puestos de trabajo sin llenarse. La productividad en ascenso no se expresa en salarios más altos. Para muchos el ascenso social resulta inalcanzable a pesar de que la economía ha comenzado a recuperarse.

Afortunadamente, parece que hay cambios en camino. Cuatro tendencias globales están dando nueva forma al mundo laboral, ayudando a solucionar contradicciones y superar las disfunciones que surgen a medida que las empresas, los trabajadores y los gobiernos se adaptan al nuevo entorno demográfico, tecnológico y económico.

La primera tendencia es demográfica. En gran parte del mundo, el envejecimiento de la población y la reducción de las tasas de natalidad implica que se acercan a su fin los tiempos en que la mano de obra era abundante. Cerca del 60% de la población mundial habita en países con fuerzas de trabajo estancadas o en caída. La población en edad laboral de China alcanzó su máximo en 2010; para 2050, más de un cuarto de su población tendrá más de 65 años (hoy la cifra es apenas un 8%). En Alemania, se espera que la fuerza laboral descienda en seis millones de personas en los próximos 15 años.

A medida que la mano de obra se vuelva cada vez más escasa, los empleadores y las autoridades se verán obligados a reconsiderar sus modos de encontrar habilidades. En Japón, donde un cuarto de la población es mayor de 65 años, el Primer Ministro Shinzo Abe ha impulsado una importante iniciativa para hacer que más mujeres y personas de edad formen parte del mercado laboral. Como resultado, a pesar de que en el país la población en edad laboral (según su definición tradicional) ha descendido en un 8% en la última década, la caída de la fuerza laboral fue de apenas un 1%.