El pecado original de Kosovo

PRISTINA – Cientos de personas desaparecieron diez años atrás en Kosovo, la ex provincia serbia que hoy es el estado más joven del mundo. No son desaparecidos como los albanos a quienes los serbios ejecutaron y enterraron en fosas secretas durante el conflicto de Kosovo de 1999. Estas personas desaparecieron después del conflicto, cuando el país se encontraba bajo la vigilancia de la OTAN y las Naciones Unidas. La mayoría eran civiles serbios, y los parientes de la mayoría de ellos relatan que fueron secuestrados.

Kosovo, en gran medida, debe su independencia a una intervención militar de la OTAN emprendida en nombre de los derechos humanos. Y en nombre de los derechos humanos es el momento de saber la verdad acerca de las personas que desaparecieron después del conflicto y por qué, durante una década, los funcionarios de la ONU hicieron caso omiso de los llamados de las familias de las víctimas y no iniciaron investigación criminal alguna.

Por años, las autoridades albanas de Kosovo no han tomado ninguna decisión importante sin recibir el beneplácito de las Unión Europea y, especialmente, los Estados Unidos. Deberían instar al gobierno de Kosovo a llevar a cabo una investigación con credibilidad, por el bien de las víctimas y del pueblo de Kosovo que desea que su estado se rija por el imperio de la ley.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/HINdSJs/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.