0

Juan Pablo, el modernizador

La muerte del Papa Juan Pablo II no fue inesperada, y su inmensa influencia sobre el mundo moderno será evaluada y comentada por todo aquel que piense que tiene algo que decir. Antes de explicar uno de los aspectos menos conocidos de su enseñanza, habría que subrayar que uno de los comentarios que se escucha en estos días una y otra vez se basa en la estupidez o en una falta de comprensión de lo que es la Iglesia Católica: la acusación de que el Papa era y es un “conservador” no tiene sentido alguno.

No hay duda de que Juan Pablo II era conservador al comentar el dogma católico, pero la institución de la Iglesia Católica se basa en los Diez Mandamientos y en dogmas que no pueden ser cambiados. Ser fiel a los fundamentos de la doctrina de la iglesia no puede considerarse como una actitud conservadora.

Por otra parte, se llamaba “conservador” a Juan Pablo II porque estaba contra el aborto y otras ideas progresistas. Sin embargo, si se desea un Papa que esté a favor del aborto, entonces se desea una Iglesia diferente. Algunas cosas, algunos valores que constituyen tanto la fe como la pertenencia a la Iglesia Católica no son conservadores ni liberales ni progresistas; son fundamentales, inevitables e inmutables.

Juan Pablo II tenía una tarea específica que implementó durante sus casi 27 años de papado: completar los cambios en la doctrina y el funcionamiento de la Iglesia Católica iniciados por el Concilio Vaticano Segundo hace más de 40 años. Antes de eso, la Iglesia Católica había perdido casi dos siglos (el XVIII y el XIX) debido a su negativa a aceptar que el mundo había cambiado, que los problemas sociales y económicos se encuentran entre los temas más importantes, que ocurrió la modernidad.