El embrollo afgano

NUEVA DELHI – A pesar de las provocaciones de último momento del presidente afgano, Hamid Karzai, su país y los Estados Unidos parecen haber logrado negociar un acuerdo de seguridad bilateral para gobernar las 8,000-10,000 tropas (que en gran parte son estadounidenses) que se quedarán el próximo año en Afganistán. Sin embargo, este país sigue siendo una fuente significativa de incertidumbre – y mucha ansiedad – en una región de por sí inestable.

Aunque el ejército afgano ha tenido un sorprendente desempeño este año, pues se ha preparado para adquirir plena responsabilidad de la seguridad del país, gobiernos en la región siguen viendo con fuerte escepticismo la capacidad del ejército para resistir un resurgimiento talibán sin el apoyo que los Estados Unidos han estado dando. Sin embargo, los estadounidenses tienen el propósito de retirarse y ningún otro país quisiera asumir las responsabilidades a que están renunciando.

En este contexto, el temor a que Afganistán se desmorone nuevamente podría convertirse en una profecía que se cumple a sí misma. De hecho, al ver de cerca varios enfoques hacia Afganistán de gobiernos clave, se descubre que los Estados Unidos son los únicos que mantienen una postura coherente.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/fuwJqbP/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.