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La hipocresía del lobby pro‑Israel con los derechos de los gays

LONDRES – Una de las pocas victorias liberales en una era de conservadurismo en Estados Unidos fue la aceptación formal de la homosexualidad. Ahora, el gobierno federal reconoce el matrimonio homosexual, que también es legal en 35 de 50 estados.

Estados Unidos no está solo. Otros diecinueve países o grupos de países (sobre todo en Europa y América del Norte y del Sur) ya permiten el casamiento legal de parejas gay. En África, el único lugar donde está permitido es Sudáfrica, mientras que no es legal en ningún lugar de Asia o Medio Oriente, donde todavía puede ser extremadamente peligroso ser abiertamente gay. El año pasado, Uganda aprobó una ley (en parte atribuible a la influencia de misioneros evangélicos estadounidenses bien provistos de fondos) que impone prisión perpetua a quienes sean descubiertos en actos homosexuales. En Irán, la sodomía puede ser causal de pena de muerte, lo mismo que en Arabia Saudita, la Franja de Gaza controlada por Hamás y, por supuesto, bajo la férula de grupos militantes como el Estado Islámico.

Así pues, el título de un aviso pago publicado en el New York Times el 23 de diciembre no miente. Debajo de la fotografía de un joven estadounidense de aspecto vulnerable, se lee: “Hamás, el ISIS e Irán matan a los gays como yo”. Y la última línea del aviso es al menos bastante cierta: “En Israel, soy libre”. Lo es, sí, pero no para casarse, debido a la oposición de la poderosa comunidad ortodoxa de Israel.

Hay algo que no cuadra en este aviso. Lo pagó el rabino ortodoxo Shmuel “Shmuley” Boteach, un popular presentador televisivo también apodado “el rabino de América”, líder de un grupo activista llamado This World, que promueve a Israel y los “valores judíos”. Otra importante figura del grupo es Sheldon Adelson, un magnate del juego de Las Vegas que dona millones de dólares a los políticos republicanos más activos en su apoyo a Israel. Uno de los oradores frecuentes en las galas de This World es Rick Perry, republicano de derecha y ex gobernador de Texas, que una vez comparó la homosexualidad con el alcoholismo.