0

La islamización de Malasia

A la sociedad de Malasia hoy la embarga un interrogante fundamental: ¿el país, que es más del cincuenta por ciento musulmán, es un Estado islámico? En la práctica, varios grupos religiosos y étnicos le dan a Malasia un carácter distintivamente multicultural. Pero la constitución malasia se presta a argumentos que justifican respuestas encontradas para este interrogante y el status quo relativamente secular enfrenta un desafío importante.

Redactada por un grupo de expertos en 1957, bajo los auspicios de los ex gobernantes británicos del país, la constitución incluye dos cláusulas aparentemente contradictorias. Por un lado, el Artículo 3 estipula que el Islam es la religión de la federación y que a los musulmanes sólo se les puede predicar el Islam. Por otro lado, el Artículo 11 garantiza la libertad de culto para todos. En consecuencia, Malasia desarrolló un código civil general, que se aplica universalmente, y una ley islámica, que se aplica exclusivamente a los musulmanes en cuestiones personales y familiares.

Recientemente, sin embargo, algunos grupos musulmanes presionaron al gobierno para que se proclamara a Malasia un Estado islámico, sobre la base del Artículo 3 y la población mayoritariamente musulmana. En definitiva, les gustaría que Malasia estuviera regida según la ley islámica.

Durante años, no resultó tan necesario resolver esta cuestión constitucional. Por ejemplo, si un musulmán decidía renunciar a su fe, la cuestión se manejaba fuera del sistema legal o se labraban registros de conversión. Hoy, en cambio, todo malasio debe declarar su afiliación religiosa, que queda registrada ante el gobierno –un requerimiento que a los musulmanes les dificultó el alejamiento del Islam sin formalizar el cambio de condición a través del proceso legal.