0

¿Está condenado el mercado en la Nueva Europa de Giscard?

El proceso para determinar la forma definitiva de la Unión Europea está en su recta final. Comenzó con la publicación por parte del Praesidium de la Convención sobre el Futuro de Europa de un borrador con los primeros dieciséis artículos del "Tratado para crear una Constitución para Europa". En su mayor parte, el texto reproduce la estructura de la constitución "esqueleto" del Presidente de la Convención, Valery Giscard d'Estaing, presentada en noviembre último, y las conclusiones a las que llegaron los grupos de trabajo de la Convención. Aquí las palabras clave son " en su mayor parte" .

No hubo la misma fidelidad al original en el caso de la economía. En lo relacionado con los mercados y las empresas, el texto del borador amplía las conclusiones del grupo de trabajo sobre "gobierno económico" a un punto tal que propone un enfoque centralizado, fuertemente orientado al favorecimiento de objetivos sociales, ambientales y de los consumidores, desatendiendo la libertad económica y la economía de mercado.

Comencemos con los pecados de omisión. Los "valores" de la Unión (Artículo 2) son la paz, la justicia, la igualdad para todos ante la ley, y la solidaridad. Todos ellos hermosos y nobles sentimientos. Pero no se hace mención a la libertad de iniciativa y emprendimiento.

De manera similar, los "objetivos fundamentales" de la Unión (Artículo 3) abundan en promesas de promover un crecimiento "sustentable", la cohesión y protección social, la igualdad de género, el medio ambiente y la protección del consumidor. No se incluye la necesidad de una economía de mercado libre y que funcione bien, aunque esta es la precondición fundamental para los altos estándares de vida y protección social que los autores del documento promueven tan resueltamente.