Majid Saeedi/Getty Images

El largo viaje económico de Irán

LONDRES – La arrolladora reelección del presidente iraní, Hassan Rouhani, refleja el ya conocido modelo de continuidad y cambio que ha caracterizado los principales comicios del país en las últimas dos décadas.

Para empezar, el resultado contradijo la mayoría de las expectativas. Si bien Rouhani era el favorito, pocos previeron su gran margen de victoria (al ganar el 57% de los votos, impidió una segunda vuelta). Las anteriores victorias por amplia mayoría en Irán -las del reformista Mohammad Jatami en 1997, del poco conocido agitador populista Mahmud Ahmadinejad en 2005 y, posiblemente, incluso la de Rouhani hace cuatro años- también fueron en gran parte resultados inesperados.

El segundo rasgo familiar de las últimas elecciones fue la alta participación (alrededor del 73%), sello distintivo de los comicios en que participan candidatos populares con ideas reformistas. La participación más alta de todos los tiempos (casi el 85%) se registró en las disputadas elecciones de 2009, cuando Mir-Hossein Mousavi parecía seguro de ganar, pero dejaron como vencedor a Ahmadinejad, que era entonces presidente en su primer periodo.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/wcF4Ni1/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.