16

Las superpotencias migratorias

LONDRES – Hemos entrado a la era de las migraciones. Si todos quienes viven fuera del país donde nacieron se unieran para formar su propia “república de los desarraigados”, sería el quinto mayor país del mundo, con una población de más de 240 millones.

Si bien se ha escrito mucho sobre cómo el movimiento migratorio mundial está cambiando las situaciones políticas internas de los países, se ha prestado poca atención a sus efectos geopolíticos. Pero ya está creando tres tipos de superpotencias migratorias: las neocolonialistas, las integradoras y las intermediarias.

Las neocolonialistas nos recuerdan a los colonos europeos que se diseminaron por el mundo en los siglos XVIII y XIX, beneficiándose no sólo a ellos mismos sino a sus países de origen. De manera similar, las poblaciones más móviles del siglo veintiuno están ayudando a sus patrias a lograr acceso a mercados y tecnologías, así como a tener una voz política en el mundo.

El periodista estadounidense Howard W. French describe cómo África se ha convertido en el “segundo continente de China”, con más de un millón de nuevos habitantes chinos en el África subsahariana, y en casi cada continente se vive una situación similar: hay más ciudadanos chinos viviendo fuera de su patria que franceses viviendo en Francia. Cuando esos migrantes regresan a China, sus capacidades se aprovechan al máximo. Conocidos en China como “tortugas de mar”, dominan el sector tecnológico de su país.