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Israel iliberal

NUEVA YORK – Después de medio siglo de ocupación del territorio palestino, Israel está sucumbiendo a sus más profundos impulsos de etnocentrismo, y rechaza cada vez más las fronteras reconocidas. Israel está ahora en camino a unirse al creciente club de democracias iliberales, y se tiene que dar las gracias por esto al primer ministro Benjamín Netanyahu.

Durante los 11 años en los que desempeña el cargo de primer ministro de Israel, Netanyahu ha reformado la psique colectiva del país. Ha elevado al “judío” aislado y traumatizado – quien aún no se reconcilia con los “gentiles”, sin llegar a mencionar a los “árabes” – por encima del “israelí” laico, liberal y globalizado conceptualizado en la visión de los padres fundadores del país.

El propio Netanyahu es una persona laica, y es un cínico hedonista que se enfrenta a una investigación en curso sobre su supuesta aceptación de lujosos regalos ilícitos de un magnate de Hollywood. Sin embargo, es experto en jugar la “ficha judía” en su propio beneficio. En el año 1996, su promesa de que él era “bueno para los judíos” hizo que ganara el poder. En el 2015, su advertencia sobre que los judíos deben apresurarse a votar por él, o su destino iba a ser decidido por “manadas” de árabes que supuestamente se dirigían a las mesas de votación, logró el mismo cometido.

Así como apelar a la judeidad de las personas logra que se ganen elecciones, también logra que se bloqueen las negociaciones de una solución al conflicto palestino-israelí. La insistencia de Netanyahu sobre que los palestinos reconozcan a Israel como un Estado judío en el año 2014 se convirtió en el último clavo en el ataúd de un proceso de paz ya moribundo.