0

Cómo rescatar a los bancos buenos y dejar que quiebren los malos

LOS ÁNGELES – ¿Cómo deberían abordarse los fallos sistémicos a gran escala del sistema financiero de un país? Nadie quiere rescatar a los bancos que tomaron malas decisiones. Pero salvar a un sistema financiero del colapso exige impedir que todos los bancos quiebren al mismo tiempo. Necesitamos una manera de rescatar a los bancos buenos pero dejar que quiebren los malos. Ahora bien, ¿cómo podemos distinguir los bancos buenos de los malos?

Cuando los mercados entran en pánico, como sucedió en 1929 y nuevamente en 2008, respaldar al sistema financiero se torna esencial. La alternativa sería una depresión al estilo de los años 1930. Pero eso no implica que debamos rescatar a los bancos individuales.

La reciente historia económica está plagada de ejemplos de crisis financieras: Estados Unidos a fines de los años 1980; Suecia, Finlandia y Noruega en 1992; Japón en 1998; y gran parte de la economía mundial en 2008. Las distintas maneras en que se manejaron esas crisis ofrecen lecciones importantes.

En 1992, el banco central de Suecia, el Riksbank, permitió que se acabara con los tenedores de acciones de bancos privados, pero rescató a los depositantes y a los acreedores al comprar activos riesgosos de instituciones en problemas. Suecia se recuperó.