1

¿Qué tan acertados son sus analistas predilectos?

A diario los expertos nos bombardean con sus opiniones sobre temas tan variados como los insurgentes iraquíes, los cocaleros bolivianos, los funcionarios del Banco Central Europeo y el Politburó de Corea del Norte. ¿Pero qué tanta credibilidad deberíamos dar a la opinión de los expertos?

El punto de vista optimista dice que mientras los que venden su conocimiento compitan vigorosamente por el interés de los compradores conocedores (los medios de comunicación), los mecanismos del mercado asegurarán el control de la calidad. Los analistas que llegan a las columnas de opinión de los periódicos o a la radio y la televisión deben tener una buena trayectoria; de otra manera habrían sido eliminados.

Sin embargo, los escépticos advierten que los medios de comunicación imponen las opiniones que llegan a nuestros oídos y que tienen menor interés en el debate razonado que en alimentar los prejuicios populares. Como consecuencia, la fama podría estar correlacionada negativamente y no positivamente con la exactitud de largo plazo.

Hasta hace poco, nadie sabía quién tenía la razón porque nadie mantenía un registro. Pero los resultados de un proyecto de investigación de 20 años ahora sugieren que los escépticos están más cerca de la verdad.