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A la hora señalada en el Medio Oriente

Jerusalén – Como resultado de la desacertada política estadounidense, la amenaza de otra confrontación militar se cierne como una oscura nube en el Medio Oriente. Los enemigos de Estados Unidos se han fortalecido e Irán –a pesar de que se le ha nombrado como uno de los miembros del llamado “eje del mal” – ha recibido el impulso para hacerse de la hegemonía regional. Irán nunca lo habría logrado por sí solo, ciertamente no en tan poco tiempo.

De esta forma, una rivalidad que hasta ahora estaba latente entre Irán e Israel se ha convertido en una lucha abierta por el predominio en Medio Oriente. El resultado ha sido el surgimiento de algunas alianzas sorprendentes, sino es que extrañas: Irán, Siria, Hezbollah, Hamas y el Iraq dominado por los chiítas y respaldado por los estadounidenses se enfrentan a Israel, Arabia Saudita y la mayoría de los demás Estados árabes sunitas, todos los cuales se sienten amenazados por el ascenso de Irán.

Varios factores han elevado el riesgo de una confrontación importante: los precios persistentemente elevados del petróleo, que han creado nuevas oportunidades financieras y políticas para Irán; la derrota de Occidente y sus aliados regionales en las guerras que llevan a cabo sus intermediarios en Gaza y Líbano; y el fracaso del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para inducir a Irán a que acepte siquiera una suspensión temporal de su programa nuclear.

El programa nuclear de Irán es el factor decisivo en esta ecuación, porque amenaza irreversiblemente el equilibrio estratégico de la región. El hecho de que Irán –un país cuyo presidente no se cansa de hacer llamados a la destrucción de Israel y que amenaza las fronteras norte y sur de esa nación mediante su apoyo masivo a las guerras que llevan a cabo Hezbollah y Hamas – pueda algún día tener misiles con cabezas nucleares es la peor pesadilla de seguridad para Israel. La política no es únicamente cuestión de hechos, sino también de percepciones. El que una percepción sea o no correcta no tiene importancia, porque de cualquier manera conduce a tomar decisiones.