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Enseñanzas del fútbol para la economía de Europa

PRINCETON – Aunque los dirigentes europeos siguen sin encontrar una solución para la crisis del euro, sus fundamentos no son difíciles de discernir. En realidad, la experiencia reciente de Europa en el fútbol –concretamente en la Copa de Europa de 2012 y en la Copa del Mundo de este año– brinda ideas sobre cómo revitalizar la economía europea y abordar su más profundo problema de identidad.

El 28 de junio de 2012, cuando los dirigentes políticos europeos se reunieron en Bruselas en medio de una gran incertidumbre sobre la supervivencia de la zona del euro para negociar la formulación del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), Alemania jugaba con Italia en un partido de semifinales en Varsovia. Dos goles marcados por Mario Balotelli dieron la victoria a Italia y ascendieron a Balotelli a la categoría de gran estrella.

En un momento políticamente tan delicado, una victoria alemana podría haber desencadenado una rencorosa reacción nacionalista en la Europa meridional. En cambio, animado por la victoria de su país, el tecnócrata Pimer Ministro de Italia, Mario Monti, aliado con el Primer Ministro de España, Mariano Rajoy, presionó a la Canciller Angela Merkel para conseguir un acceso más fácil al apoyo del MEDE... y logró otra importante victoria para su país.

Durante un momento breve, Montí acompañó a Balotelli como héroe nacional. Los medios de comunicación italianos se apresuraron a vincular a los dos “super-Marios” con fotomontajes que mostraban al Primer Ministro con el idiosincrásico corte de pelo de mohicano del jugador de fútbol. El mensaje –tanto del campo de fútbol como de la sala de las negociaciones– fue el de que había un camino rápido y fácil a la victoria, se podían resolver problemas complejos con un argumento brillante y las grandes estrellas individuales eran la clave para el éxito.