mackintosh3_Getty Images_green banking shomos uddin Getty Images

Los bancos y el salto verde hacia adelante

WASHINGTON D.C. – Muchos de nosotros habíamos guardado esperanzas, quizás de manera ingenua, acerca de que los líderes mundiales que se reunieron en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) en Glasgow el otoño pasado iban a acelerar significativamente los esfuerzos internacionales y nacionales dirigidos a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. No fue así. Los gobiernos lograron algunos avances con respecto a las emisiones de metano, la deforestación, y la transición a los vehículos eléctricos. Pero otras medidas necesarias, sobre todo, compromisos y planes nacionales mucho más ambiciosos, se pospusieron un año más.

El mundo no puede darse el lujo de perder más tiempo. De acuerdo a las tendencias actuales, nos quedan diez años antes de agotar nuestro presupuesto global de carbono, llegar a puntos de inflexión interconectados y sin retorno, y cruzar entre accidentes el límite de 1,5º Celsius de calentamiento global, límite que los gobiernos y los científicos advierten que es esencial no cruzar, si deseamos  que nuestros hijos y nietos tengan un futuro habitable.

Entonces, ¿qué se debe hacer? Como máxima prioridad, los reguladores y los bancos centrales deberían cobrar a los bancos el precio real de sus contaminantes carteras de préstamos para combustibles fósiles, cambiando permanentemente de este modo los incentivos, es decir inclinándolos en favor de la financiación de la transición verde.

To continue reading, register now.

As a registered user, you can enjoy more PS content every month – for free.

Register

or

Subscribe now for unlimited access to everything PS has to offer.

https://prosyn.org/2mMWIg9es