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¿Retoños verdes o hierba amarillenta?

Nueva York – La información reciente indica que el ritmo de contracción de la economía mundial puede estar disminuyendo. Sin embargo, la esperanza de que pueden estar surgiendo los “retoños verdes” de la recuperación se ha visto frustrada por muchas hierbas amarillentas. Los últimos datos sobre el empleo, las ventas al menudeo, la producción industrial y la vivienda en Estados Unidos siguen siendo muy débiles; las cifras correspondientes al crecimiento del PIB en Europa en el primer trimestre son desalentadoras; la economía japonesa sigue en coma; e incluso las exportaciones de China –que se está recuperando—son escasas. Así pues, la opinión generalizada de que la economía global pronto tocará fondo ha resultado ser –una vez más—demasiado optimista.

Tras la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, el sistema financiero global casi se colapsó y la economía mundial entró en caída libre. En efecto, el ritmo de la contracción económica en el último trimestre de 2008 y el primero de 2009 llegó casi a los niveles de la depresión.

En ese momento, los encargados del diseño de políticas a nivel mundial comenzaron a utilizar la mayoría de las armas de sus arsenales: un enorme relajamiento de la política fiscal; expansiones monetarias convencionales y no convencionales; billones de dólares para apoyar la liquidez, recapitalizar, dar garantías y seguros a fin de detener la contracción de liquidez y de crédito. Sólo en los dos últimos meses, se pueden contar más de 150 intervenciones de política en el mundo.

Este equivalente en términos de políticas de la doctrina de la “fuerza abrumadora" del ex Secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, junto con la aguda contracción de la producción por debajo de la demanda final de bienes y servicios (que arrastró los inventarios de mercancía no vendida), fija condiciones para que la mayoría de las economías toquen fondo a principios del próximo año.