Germany economy Joern Pollex/Getty Images

El arte del superávit

BERLÍN – Aunque el alto y persistente superávit de cuenta corriente de Alemania no figure en la agenda oficial de la cumbre del G20 que se celebra esta semana en Hamburgo, es seguro que provocará tensiones entre los líderes allí reunidos. Dicho superávit es desde hace tiempo fuente de disputas con muchos de los socios comerciales de Alemania, y el año pasado llegó a la cifra récord del 8,3% del PIB nominal (de la que la mayor parte corresponde al comercio con Estados Unidos).

Es indudable que diversas medidas que beneficiarían a la economía alemana traerían aparejada una reducción del superávit de cuenta corriente. Pero introducir esos ajustes sólo tiene sentido cuando han sido fríamente razonados (y por líderes que aceptan la naturaleza mutuamente ventajosa del comercio internacional, dan tiempo a los ajustes económicos y rechazan la creencia ilusoria de que la economía es algo así como una empresa grande).

El comercio internacional no es un juego de suma cero. Un déficit de cuenta corriente no es señal indiscutible de un “mal negocio”, así como un superávit no es necesariamente causa de celebración. En vez de eso, ambas situaciones son los resultados de una infinidad de acuerdos privados en los que las partes involucradas esperan obtener beneficios.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To access our archive, please log in or register now and read two articles from our archive every month for free. For unlimited access to our archive, as well as to the unrivaled analysis of PS On Point, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/EuF8coU/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.