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Mejorar el marco de inversión en África

BERLÍN – Que África tiene un potencial económico enorme no es ninguna noticia. Pero hasta ahora, el mundo no ha podido definir qué medidas políticas y económicas se deben tomar para que el continente pueda hacer realidad este potencial. Por eso la presidencia alemana del G20 lanzó la iniciativa “Asociación con África”.

Este intento de reforzar la cooperación con el continente tiene como elemento central el Pacto con África del G20, una propuesta que ofrece a los países africanos interesados la oportunidad de mejorar las condiciones para la inversión privada, incluida la inversión en infraestructura.

La estructura del Pacto es muy sencilla: los países africanos, junto con sus socios bilaterales y con organizaciones financieras internacionales con experiencia comprobada en África (por ejemplo, el Banco Africano de Desarrollo, el Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional) trabajarán en forma conjunta para elaborar, coordinar e implementar medidas adaptadas a la realidad de cada país. El objetivo principal es reducir el riesgo para las inversiones privadas, mediante la mejora de las condiciones económicas y financieras y el fortalecimiento de las instituciones. Con el tiempo, el aumento de las inversiones resultante estimulará el crecimiento, la productividad, la creación de empleo y la mejora de los niveles de vida (tal como prevé el programa Agenda 2063 de la Unión Africana).

El Pacto con África supone una nueva metodología en política internacional de desarrollo. Por supuesto que no estamos reinventando la rueda, pero esta forma de cooperación y coordinación entre numerosos actores bilaterales y multilaterales, así como el compromiso de los países africanos, son algo nuevo.

Vemos esta iniciativa como un proceso a largo plazo impulsado por los propios interesados, abierto a todos los países africanos que quieran mejorar el entorno de inversiones en forma sostenible. Lo más importante es que las decisiones las tomarán esos países: ellos determinarán lo que quieren hacer para mejorar las condiciones de la inversión privada, con quiénes quieren cooperar y de qué manera. Esta característica de “propiedad” local de la iniciativa es condición para su éxito.

Hasta ahora, cinco países africanos (Costa de Marfil, Marruecos, Ruanda, Senegal y Túnez) se comprometieron a participar plenamente, y este mes también se sumarán Ghana y Etiopía.

Los países del Pacto, las organizaciones financieras internacionales y los socios bilaterales ya trabajan intensamente en los detalles correspondientes a cada país. En la reunión del G20 celebrada en marzo en Baden-Baden, algunos estados miembros (y también otros países no pertenecientes al G20) indicaron su deseo de convertirse en socios bilaterales. El gobierno alemán también contribuirá mediante el marco bilateral elaborado por nuestro Ministerio Federal de Cooperación y Desarrollo Económico (que ha sido llamado “Plan Marshall con África”).

Pero nuestra tarea principal será reunir a los inversores privados con los países africanos. En la inminente Conferencia de la Asociación con África del G20 que tendrá lugar en Berlín los días 12 y 13 de junio, daremos a aquellos países una plataforma para conectarse con inversores y así mejorar la vinculación del continente con el sector privado. Los países del Pacto se reunirán en una mesa redonda con los inversores y presentarán los elementos centrales de sus pactos de inversión. También harán una exposición sumaria de las industrias y proyectos de infraestructura clave para los que buscan fondos privados.

Después de la reunión en Berlín, comenzará la fase de implementación. Los equipos de trabajo de los países especificarán con más detalles las medidas correspondientes a cada pacto y analizarán los cronogramas de implementación. En esta fase será particularmente importante el diálogo con los inversores, porque estas conversaciones ayudarán a los países africanos a determinar las medidas e instrumentos cruciales para la vinculación con el sector privado.

El éxito de esta iniciativa depende de que no busque sólo resultados a corto plazo. Debe continuar después de la presidencia alemana del G20 (2017 y 2018), con apoyo duradero del G20. Por supuesto, Alemania seguirá asumiendo la responsabilidad por la implementación del Pacto con África y mantendrá al G20 informado en relación con la evolución de los pactos de inversión.

Lo más importante es que el progreso de los participantes enviará una señal a otros países africanos que determinará el éxito continental de la iniciativa. Mediante una colaboración intensa de todas las partes involucradas (los países africanos, las organizaciones internacionales, los socios bilaterales y, en particular, los inversores), el Pacto con África promoverá un crecimiento económico sostenible, sólido e inclusivo en todo el continente.

Traducción: Esteban Flamini