0

La gran convergencia de la salud global

SAN FRANCISCO – El mundo se encuentra en un punto de inflexión histórico. Si hacemos que los medicamentos, las vacunas y otros instrumentos de salud estén disponibles para todos y reforzamos los estudios para desarrollar los del mañana, podríamos cerrar la brecha entre países ricos y pobres dentro de una generación. Para 2035 se podría alcanzar una “gran convergencia” de la salud global, reduciendo las muertes materno-infantiles prevenibles (entre las que se cuentan las causadas por enfermedades infecciosas) a niveles sin precedentes en todo el planeta. Para ello será necesaria una estrategia de inversión bien coordinada y orientada al futuro.

Un grupo de 25 expertos en economía y salud global (entre los que nos incluimos) se reunió recientemente para desarrollarla. En un proceso de un año de duración, se identificaron los instrumentos, los sistemas y las formas de financiación que se necesitarían para alcanzar esa convergencia de salud global. El resultado fue Salud Global 2035, un ambicioso plan de inversiones que podría llegar a salvar millones de vidas e impulsar el bienestar humano, la productividad y el desarrollo económico.

Si se aumentan decididamente las inversiones en salud, se podrían salvar diez millones de vidas al año a partir de 2035 y los beneficios económicos serían enormes: cada dólar invertido en países de ingresos bajos y medios (PIBM) para lograr esta meta se multiplicaría por entre $9 y 20.

Para lograrlo será necesario un compromiso global que garantice que en todo el mundo se pueda tener acceso a los potentes servicios y tecnologías de salud de hoy en día, como vacunas infantiles, tratamiento para el VIH/SIDA y la tuberculosis, y atención prenatal para mujeres embarazadas. Asimismo, se precisarían mayores fondos para el desarrollo y la producción de nuevos instrumentos de salud que aborden de una manera renovada aquellas enfermedades que acaban con una cantidad desproporcionadamente alta de vidas de mujeres y niños en los PIBM.