Fracaso para el libre comercio

COPENHAGUE – El mes pasado, las negociaciones de Doha, que prometían un comercio más libre, fracasaron, aparentemente por un pequeño detalle técnico sobre normas de salvaguardia. En realidad, las negociaciones se hundieron porque nadie –ni Europa ni los Estados Unidos ni China ni India ni los otros principales países en desarrollo– estaba dispuesto a afrontar el problema político de perjudicar a los agricultores ineficientes y a las mimadas industrias nacionales a fin de crear mayores beneficios a largo plazo para prácticamente todo el mundo.

Y fracasaron porque en realidad no nos importa. Después de que se publicaran algunos editoriales exasperados, el mundo prácticamente ha abandonado ese asunto y ha vuelto a sus preocupaciones habituales.

Eso es absurdo. El logro de un comercio mucho más libre ayudaría al mundo a luchar contra casi todos sus problemas. Por un costo asombrosamente bajo, podríamos mejorar la educación y las condiciones de salud, mejorar la situación de los más pobres y ayudar a todo el mundo a afrontar el futuro.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/CB12PbY/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.