0

La libertad de expresión, Mahoma y el Holocausto

La condena y encarcelamiento de David Irving por haber dicho que el holocausto no existió no pudieron haber sucedido en peor momento. Como se da después de la muerte de al menos 30 personas en Siria, Líbano, Afganistán, Libia, Nigeria y otros países islámicos durante las protestas por las caricaturas que ridiculizaban a Mahoma, el veredicto contra Irving hace que el argumento de que en los países democráticos la libertad de expresión es un derecho básico sea una burla.

No podemos sostener congruentemente que los caricaturistas tienen derecho a burlarse de las figuras religiosas pero que debería ser delito negar que el holocausto existió. Creo que debemos apoyar la libertad de expresión. Y eso significa que David Irving debería ser liberado.

Antes de que me acusen de no entender la susceptibilidad de las víctimas del holocausto o la naturaleza del antisemitismo austriaco, debo decirles que soy hijo de judíos austriacos. Mis padres escaparon de Austria a tiempo pero mis abuelos no.

Todos mis abuelos fueron enviados a guetos en Polonia y Checoslovaquia. Dos de ellos fueron enviados a Lodz, en Polonia, y probablemente fueron asesinados con monóxido de carbono en el campo de exterminación de Chelmno. Uno de ellos enfermó y murió en el gueto sobrepoblado y mal alimentado de Theresienstadt. Mi abuela materna fue la única sobreviviente.