0

La resurrección de Francia

Nicolas Sarkozy ganó las elecciones presidenciales en mayo porque atrajo una parte sustancial de los partidarios de la extrema derecha hacia sus banderas conservadoras. De hecho, el apoyo al Frente Nacional ha caído de cerca del 15% al 10%, lo que ha debilitado enormemente a este partido y ha fortalecido a la derecha francesa tradicional.

Sarkozy tuvo éxito en su estrategia de abrazar los temas de la identidad nacional y la inmigración. Como resultado, muchos vieron su compaña como demasiado inclinada hacia la derecha. En Francia y en toda Europa, la gente esperaba un gobierno extremadamente conservador, similar a la administración del Presidente estadounidense George W. Bush.

Fue un error. El que Sarkozy abordara el tema de que la identidad nacional se encuentra amenazada, algo que vinculó a la inmigración, no es suficiente para convertirlo en un neoconservador al estilo estadounidense, y ha decidido demostrarlo en el campo de la política exterior.

Sarkozy formó su gobierno sabiendo que existe una larga tradición de que la política exterior francesa sea de consensos, de modo que dio las llaves de sus áreas más importantes a políticos de izquierdas. Bernard Kouchner, un socialista, es Ministro de Relaciones Exteriores. Con anterioridad había sido Ministro socialista de Asuntos Humanitarios y Subsecretario de Salud.