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Y Francia es para… Hollande

PARÍS – Acaba de finalizar en Francia la novena elección presidencial con el sistema de sufragio universal directo. Y, por primera vez en 17 años (tras tres derrotas consecutivas), la izquierda (en la persona del candidato socialista, François Hollande) regresará al Elíseo. La primera consecuencia de esta elección indiscutiblemente significativa es que se confirma un regreso a la estabilidad.

Francia es el país más grande de Europa con semejantes dificultades para encontrar el equilibrio. La revolución de 1789 fue el comienzo de un largo período de profunda inestabilidad, en el que se sucedieron dos imperios, tres monarquías y cinco repúblicas. Los franceses han tenido 13 constituciones en menos de 200 años.

La actual Quinta República, que ya va por los 54 años, es el segundo régimen más duradero desde la Revolución Francesa. Se ha hablado en ocasiones de crear la Sexta República, a fin de resolver inquietudes y dificultades que, sin ser excesivas, son reales. Sin embargo, la concurrencia de los votantes a la última elección presidencial (80% en la primera ronda y 81% en la segunda) no deja lugar a dudas: nuestro sistema actual es fuerte y los franceses lo tenemos en alta estima.

Pero lo más importante del resultado de la contienda electoral es el regreso de la izquierda al gobierno, por segunda vez (nada más) en 31 años. Hay que agregar que cuando François Mitterrand ganó en 1981, la izquierda llevaba fuera del poder desde 1957.