0

La financiación de la economía verde

ADDIS ABEBA – En la cumbre sobre el cambio climático celebrada en Copenhague el pasado mes de diciembre, los dirigentes políticos expresaron un firme deseo de luchar urgentemente contra el calentamiento planetario. Cuando se aproxima la nueva cumbre sobre el cambio climático, que se celebrará en Cancún (México) el próximo mes de diciembre, la comunidad internacional debe ofrecer resultados concretos y avanzar en sus medidas contra la amenaza.

La financiación es un ingrediente decisivo de la reacción mundial ante el cambio climático. A ese respecto, en la cumbre de Copenhague los países desarrollados se comprometieron con el objetivo de movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares al año en 2020 para atender las necesidades de los países en desarrollo. Se transferirían esos fondos a países en desarrollo en el marco de la adopción a su favor de unas medidas de mitigación sólidas y aplicadas con transparencia.

El Grupo Asesor de Alto Nivel sobre la financiación relacionada con el clima del  Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que entonces presidimos, fue creado para seleccionar propuestas prácticas sobre cómo pueden los países desarrollados movilizar ese nivel de financiación relacionada con el clima de aquí a 2020. Entre los 21 miembros del grupo figuraban jefes de Estado y ministros de países en desarrollo y desarrollados, representantes de organizaciones internacionales, expertos en financiación pública y desarrollo y dirigentes del sector privado.

Es cierto que la actual situación económica mundial ha sometido la hacienda pública de muchos países desarrollados a una presión extrema. No obstante, el informe del Grupo Asesor concluye que la consecución del objetivo de recaudar 100.000 millones al año de aquí a 2020, aunque difícil, es viable. Requerirá una combinación de nuevas fuentes públicas, un aumento de las fuentes públicas existentes y de las corrientes privadas.