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reinhart39_ Sha HantingChina News ServiceVisual China Group via Getty Images_jerome powell Sha Hanting/China News Service/Visual China Group via Getty Images

El dilema de Jerome Powell

CAMBRIDGE – Una vez al año, los directivos del Banco Central Europeo y de la Reserva Federal de los Estados Unidos van a la montaña a buscar inspiración para sus políticas. El BCE celebra un foro cada junio en Sintra, una ciudad en las estribaciones de la epónima sierra portuguesa. Y la Fed se reúne todos los fines de agosto en Jackson Hole (un lugar de Wyoming famoso por sus historias de fantasmas) para el simposio económico de la filial del banco en Kansas. En retrospectiva, los comentarios de este año que formularon desde las alturas el presidente del BCE Mario Draghi y el presidente de la Fed Jerome Powell dan pistas sobre el panorama global y sobre las últimas medidas de ambos bancos, que fueron coincidentes, pero no coordinadas.

En Jackson Hole, Powell puso nombre al desafío que se alza ante las perspectivas económicas mundiales; no en forma de persona (el presidente estadounidense Donald Trump), sino operativa: dijo que el aumento de la incertidumbre comercial es un nuevo lastre a la demanda agregada. En 2018 la mayor parte de los funcionarios de la Fed consideró que un crecimiento anual real del 3% era insostenible, porque la utilización de recursos ya estaba cerca de la capacidad plena. Por eso la Fed subió la tasa de referencia cuatro veces, un cuarto de punto cada vez.

Ese episodio es una muestra de las dificultades de la formulación de políticas en tiempo real. Un año después, la Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos le sacó casi medio punto porcentual al crecimiento del PIB en 2018, y la Oficina de Estadísticas Laborales revisó a la baja su estimación de la creación mensual de empleo. Uno de los mecanismos por los que un aumento de los tipos de interés frena la demanda agregada es el mercado de divisas. Cuando la Fed se embarca en un ajuste mientras otros bancos centrales andan cerca del límite inferior efectivo de sus tasas de referencia nominales, el valor del dólar sube. En esencia, la apreciación del dólar es un canal a través del cual las autoridades estadounidenses “donan” fortaleza económica local a los socios comerciales de Estados Unidos cuyas monedas se han debilitado y vuelto más atractivas. Como la tasa de referencia del BCE es claramente negativa y su programa de compra de activos se está quedando sin fuerza, Draghi agradeció especialmente el regalo de unas condiciones financieras más fáciles para Europa el año pasado.

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