Defensa y solidaridad europeas

PRAGA: Tal vez es la experiencia de un hombre que ha padecido cuarenta años de régimen comunista y, antes de eso, la ocupación Nazi. Acaso, la experiencia de vivir en un país del centro de Europa, un lugar que durante siglos ha sido la encrucijada de las corrientes, los intereses geopolíticos y las confrontaciones en Europa. Tal vez la combinación de todos esos factores me ha llevado a la convicción de que Europa es una entidad política cuya seguridad es indivisible.

La idea de que siempre podría haber dos Europas –una democrática, estable, próspera e integrada; y una menos democrática, menos estable, menos próspera, y aislada—es errónea. Es como si se pudiera calentar una parte de alguna habitación y dejar fría la otra. Sólo existe una Europa, a pesar de su diversidad. Cualquier suceso importante tiene repercusiones a lo ancho del continente.

Si Europa ha de convertirse en una, si la Unión Europea ha de incluir a las nuevas democracias poscomunistas –lo cual es del interés de toda la región--, se deben abordar una serie de tareas vitales, tanto al interior de las nuevas democracias como en las comunidades europea y atlántica. Para empezar, Europa debe fomentar la comunidad en los países poscomunistas mediante la restauración de la sociedad civil.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading, subscribe now.

Subscribe

Get unlimited access to PS premium content, including in-depth commentaries, book reviews, exclusive interviews, On Point, the Big Picture, the PS Archive, and our annual year-ahead magazine.

http://prosyn.org/cvF78KS/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.