0

La solidaridad europea, asediada

¿Se está fracturando la solidaridad de la Unión Europea? Después de las extenuantes negociaciones para la ampliación y las diferencias internas acerca de Irak, y con divisiones similares sobre la nueva constitución de la UE y la política común europea de defensa y relaciones exteriores, es razonable que uno piense eso. Las encuestas de opinión pública también muestran un pronunciado descenso en el apoyo a la ampliación dentro de los actuales estados miembros de la UE. Si la crisis de la solidaridad europea es real o no es una pregunta fundamental, ya que la UE no sobrevivirá sin solidaridad, al menos no como la conocemos.

El sentido de igualdad y solidaridad es un fundamento necesario de toda comunidad democrática. En los años 50 el sociólogo británico T. S. Marshall escribió acerca del progreso de los derechos, desde los derechos civiles del siglo 18 a los derechos políticos (democráticos) en el siglo 19 y a los derechos sociales en el siglo 20. Estas tres dimensiones (liberal, democrática y social) describen el estado nacional europeo moderno.

La solidaridad jugó el papel más central en el siglo 20. De hecho, fue la fuerza impulsora del desarrollo de los países europeos luego de la Segunda Guerra Mundial, y llevó a su transformación en "estados sociales", poniendo énfasis en la seguridad social y una variedad de programas de bienestar. Podemos medir esta "solidaridad institucionalizada" en un estado nación por el porcentaje de redistribución de su PGB.

También hay otro nivel de solidaridad, que podemos llamar solidaridad universal o global. Su importancia, reflejada en varias formas de ayuda internacional, ha sido muy limitada hasta el momento. Su objetivo no es asegurar la igualdad de los derechos ciudadanos, sino garantizar condiciones de vida mínimas. Las intervenciones humanitarias (muy discutidas en los años 90) son otra manifestación de esta seguridad global.