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Hollande representa una oportunidad Europa

BRUSELAS – Pocas veces unas elecciones han resonado tan ampliamente en la Unión Europea como las votaciones para elegir presidente en Francia. Pocas veces un cambio de administración en un Estado miembro de la UE ha creado expectativas de un cambio verdadero de política.

Sorprendentemente, una nueva cultura política está surgiendo de la crisis económica. Los europeos están reconociendo cuán interdependientes son. Las fallas de un país pueden amenazar toda la economía europea; y pueden poner en duda los frutos de sesenta años de integración. La paz, la solidaridad y la prosperidad no son logros irreversibles; solo 27 países trabajando en conjunto pueden garantizarlos.

La victoria de Hollande es una nueva oportunidad para Europa. Debería acabar con una política orientada exclusivamente a la austeridad, que ha paralizado nuestras economías y dividido a la UE. El compromiso del nuevo presidente francés con la política de crecimiento europeo ha dado esperanza a los ciudadanos, y no debería alarmar a nadie –ciertamente no a los mercados financieros.

Los planes de Hollande sobre una iniciativa de crecimiento caen en tierra fértil, en especial en el Parlamento Europeo, que en repetidas ocasiones ha pedido dichas medidas. Me alegra que este mensaje esté siendo recogido por las principales corrientes y personalidades políticas, incluido recientemente por el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Del mismo modo, la Comisión Europea está trabajando en un “pacto de crecimiento” que los líderes de la UE discutirán en junio. En efecto, Europa necesita un plan maestro para evitar una espiral de recesión, un desempleo creciente y un debilitamiento de los sistemas bancarios.