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La necesaria unión europea

BRUSELAS – La crisis de deuda que sacude a Europa tiene consecuencias evidentes en gran parte de la Unión Europea, donde diversas economías se encuentran en problemas y tratando de estabilizarse y crecer al mismo tiempo. A pesar de las importantes decisiones que se tomaron en los últimos dos años, la realidad es que para abordar los desafíos que enfrenta la eurozona hace falta más.

En toda la UE se están implementando en este momento medidas de reforma y consolidación; se han creado instrumentos de respaldo financiero conjunto; y el Banco Central Europeo ha mostrado con firmeza que respaldará al euro. Pero suele ocurrir que los expertos y los socios de la UE subestimen nuestra determinación.

Cada una de las medidas tomadas hasta el momento fue en el sentido de aumentar, no de disminuir, la integración europea. Es verdad que en nuestro sistema democrático, la toma de decisiones a veces lleva tiempo. Pero que no se nos malinterprete: lo que se negocia son los mecanismos, no el resultado final. En la UE hay suficiente voluntad política para hacer lo que sea necesario para proteger al euro; porque el futuro de la integración europea depende del futuro de la moneda única.

Las medidas adicionales que necesita Europa deben estar firmemente asentadas en un compromiso con profundizar la integración. Como consecuencia de los altos niveles de deuda soberana, a los que se sumó el comportamiento de algunos miembros del sector financiero, la crisis en la eurozona se amplificó y se plantearon serios problemas de desconfianza que ahora demandan una respuesta sistémica.