Europa provincial

BERLIN – La ejecución de varias tareas al mismo tiempo no es precisamente el punto fuerte de la actual generación de líderes de Europa. Con buen criterio, le dieron máxima prioridad a la crisis de la eurozona -la cuestión central que afecta el futuro de la Unión Europea-. Pero todas las demás cuestiones importantes -sobre todo, una política exterior y de seguridad común- prácticamente han sido ignoradas por completo. Y es aquí -las relaciones externas de Europa, una cuestión absolutamente vital para el futuro de todos los ciudadanos de la UE- donde la renacionalización está volviendo a aparecer.

Hoy, podemos reconocer los contornos de un (des)orden internacional post-Estados Unidos -no sólo sus estructuras emergentes, sino también sus riesgos, amenazas y conflictos, que en todos los casos se están intensificando-. Para Europa -y para el resto del mundo- la crisis financiera resultó ser un acelerador de cambios de gran alcance.

En el este de Asia, la región más dinámica y dominante del mundo en términos de futuro desarrollo económico global, aumenta la confrontación entre las potencias clave –como China, Japón, Corea del Sur y Taiwán- respecto de cuestiones fronterizas, reclamos territoriales, prestigio y negocios históricos inconclusos. A esto hay que sumarle la eterna crisis en la península coreana y el conflicto de Taiwán, que podrían a estallar en cualquier momento.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles from our archive every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/rTQnvhk/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.