¿El espejo distante de Europa?

Para los europeos es tentador proyectar su propia historia a Asia y ver los acontecimientos que suceden ahí como una simple repetición, si no es que una imitación, de lo que ocurrió en Europa. De hecho, los propios asiáticos fomentan esa tentación con los intentos abiertos de la Asociación de Estados del Sureste Asiático por parecerse cada vez más a la Unión Europea.

Al tratar de descifrar el futuro diplomático de Asia, los europeos se enfrentan, por así decirlo, a “la vergüenza de la riqueza”. ¿Acaso se está repitiendo actualmente en Asia el juego del equilibrio de poder de la Europa de finales del siglo XIX, con China en el papel de Alemania? ¿O está el sureste asiático, por medio del crecimiento de la ASEAN, preparado para convertirse algún día en el equivalente de la Unión Europea en el lejano Oriente?

Estas comparaciones no son neutrales y, en la analogía entre la China actual y la Alemania del siglo XIX se podría percibir un elemento de ese placer morboso por los problemas de los demás que los alemanes llaman “Schadenfreude”. Según este punto de vista, actualmente Asia puede estar bien económicamente, pero hay que esperar: el nacionalismo emergente, el apetito de poder de China y el deseo del resto de las naciones asiáticas de frenar sus ambiciones necesariamente dificultarán el crecimiento económico y restablecerán la supremacía global de Occidente.

To continue reading, please log in or enter your email address.

To read this article from our archive, please log in or register now. After entering your email, you'll have access to two free articles every month. For unlimited access to Project Syndicate, subscribe now.

required

By proceeding, you agree to our Terms of Service and Privacy Policy, which describes the personal data we collect and how we use it.

Log in

http://prosyn.org/K3QgI0L/es;

Cookies and Privacy

We use cookies to improve your experience on our website. To find out more, read our updated cookie policy and privacy policy.