0

Europa en reversa

BERLÍN – El legendario inversionista estadounidense Warren Buffet dijo alguna vez: “Cuando baja la marea es cuando uno ve quién estaba nadando desnudo”. Ese comentario en particular se refería a la situación de las empresas en una crisis económica. Pero también se puede aplicar a los países y las economías.

En Europa, la situación es causa de una preocupación creciente, porque la crisis económica global está dejando al descubierto de manera implacable los defectos y limitaciones de la Unión Europea. En efecto, ahora resulta evidente qué fue lo primero y más importante que perdió Europa con el rechazo del tratado constitucional: su fe en sí misma y en su futuro común.

En medio de la peor crisis desde 1929, Estados Unidos ha optado por un nuevo comienzo verdadero con la elección de Barack Obama y está ahora en el proceso de reinventarse. En contraste, con cada día que pasa parece que los miembros de la UE se alejan más. En lugar de reinventarse, Europa, bajo la presión de la crisis y sus propias contradicciones internas, amenaza con volver al egoísmo nacional y al proteccionismo del pasado.

Actualmente, Europa tiene una moneda común y el Banco Central Europeo (BCE), que han resultado ser baluartes de la defensa de la estabilidad monetaria durante la crisis financiera. Cualquier debilitamiento de estas dos instituciones causaría daños graves a los intereses comunes europeos. Pero la conducta de los gobiernos europeos en estos últimos meses plantea serias dudas de que ésta sea la forma en que ven las cosas.