11

Europa, sola en el mundo de Trump

LONDRES – Otra vez sola. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Europa ha mirado al mundo a través de una lenta transatlántica. Ha habido altibajos en la alianza con Estados Unidos, pero fue una relación familiar construida sobre la sensación de que nos respaldaríamos mutuamente en una crisis y de que somos esencialmente parecidos.

La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos amenaza con poner fin a todo esto -al menos por ahora-. Trump cree más en los muros y en los océanos que en la solidaridad con los aliados, y dejó en claro que colocará a Estados Unidos no sólo en primer lugar, sino también en segundo y tercero. "Ya no someteremos a este país o a su pueblo", declaró Trump en su principal discurso sobre política exterior, "al falso canto de la globalización".

Los europeos no sólo tendrán que acostumbrarse a Trump; también van a tener que mirar al mundo con ojos diferentes. Existen cuatro razones para esperar que los Estados Unidos de Trump sean la mayor fuente única de desorden global.

Primero, las garantías norteamericanas ya no son confiables. Trump ha cuestionado si defendería o no a los miembros de la OTAN en Europa del este si ellos no hacían más para defenderse a sí mismos. Ha dicho que Arabia Saudita debería pagar por la seguridad norteamericana. Ha alentado a Japón y a Corea del Sur a conseguir armas nucleares. En Europa, Oriente Medio y Asia, Trump ha dejado en claro que Estados Unidos ya no desempeñará el papel de policía; por el contrario, será una compañía de seguridad privada lista para ser contratada.