11

La fascinación turca de Putin

BRUSELAS – Ten cuidado con los zares que traen regalos. Este es un valioso consejo para el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, ahora que él intenta sacar provecho de su cercanía con el presidente de Rusia, Vladimir Putin en las relaciones que su país sostiene con Occidente.

La reunión de Erdoğan con Putin en San Petersburgo celebrada este mes, supuestamente, se centró en hacer las paces después de que Turquía derribara un avión de combate ruso cerca de la frontera con Siria el año pasado. Pero el Kremlin parece ver la visita como una oportunidad para convencer a Erdoğan para que “gire hacia el Oriente” y se una a Rusia, así como también a China y los países de Asia Central, en una especie de hermandad de autocracias. La pregunta central es si Erdoğan realmente planea aceptar dicha oferta.

Por supuesto que Erdoğan presentó un espectáculo junto con Putin, en el que se vertieron promesas de amistad y cooperación. Al poner en escena este show, Erdoğan envió a sus aliados occidentales – quienes han criticado la detención de miles de presuntos opositores, entre ellos muchos periodistas, después del fallido golpe militar del mes pasado – un poderoso mensaje: “No los necesito”. Putin, por el contrario, fue el primer líder mundial en pedir apoyo para el gobierno de Erdoğan tras el golpe, lo que quizás explique por qué Rusia fue el primer destino al cual viajó Erdoğan después de que se asentó el polvo de la revuelta.

Es cierto, es probable que Erdoğan simplemente haya estado capturando una oportunidad ideal para impulsar la seguridad de la región y de la propia Turquía. Al fin de cuentas, nadie está interesado en que Turquía y Rusia anden enfrentados  – y quien tiene el menor interés entre todos es la OTAN.