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¿Es este el gobierno que Europa merece?

BRUSELAS – La Unión Europea con la asignación final de carteras dentro de la Comisión Europea, su rama ejecutiva, ha completado su cambio de guardia. El proceso duró casi cuatro meses, tras las elecciones al Parlamento Europeo que fueron celebradas a finales de mayo con un resultado final que se basó inevitablemente en una serie de compromisos – algo que se debe esperar cuando se trata de una UE formada por 28 quisquillosos Estados o Naciones.

De hecho, el buen funcionamiento de las instituciones de la UE requiere que ningún sector electoral importante (de izquierda o derecha, del Este u Oeste, y así sucesivamente) se sienta excluido. Y la nueva Comisión Europea se muestra bastante fuerte, dado que más de 20 de sus 28 miembros  anteriormente fueron primeros ministros, vice primeros ministros o ministros. Las personas que han ocupado altos cargos políticos en sus países de origen consideran que vale la pena venir a Bruselas.

Pero la mayor parte de la atención se ha centrado en los tres puestos más altos en la UE: el Presidente de la Comisión Europea, el Presidente del Consejo Europeo y el Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores.

El nuevo Presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, fue el primero en ser seleccionado sobre la base en una fuerte participación de su facción en las elecciones al Parlamento Europeo. En su calidad de experimentado conocedor de Bruselas, no fue un candidato que movilizó multitudes. Pero a veces eso puede ser una ventaja, ya que como conocedor sabe cuál es la mejor forma conciliar los intereses contrastantes y cómo conseguir que la maquinaria institucional se ponga nuevamente en movimiento, tal como Juncker mostró con su hábil manejo de la distribución de las tareas entre los distintos Comisarios.