zadek21_krisanapong detraphiphatGetty Images_businessmoneysustainabilitygrowth krisanapong detraphiphat/Getty Images

Ecologizar la reestructuración de la deuda soberana

BEIJING – Muchos países en desarrollo han evitado hasta ahora las altas tasas de infección y mortalidad del COVID-19 que se están viviendo en otros lugares. Si bien al menos en el corto plazo estas pueden ser buenas noticias, la mala nueva es que estos países serán los más golpeados en términos económicos.

El Banco Mundial estima que alrededor de 100 millones de personas podrían caer en la pobreza como resultado directo de la crisis. Y eso será solo la punta del iceberg, a medida que las exportaciones de los países en vías de desarrollo colapsen y se desmoronen las pequeñas empresas, las comunidades y los medios de sustento.

Las implicancias fiscales son igual de graves, con un ingreso tributario en caída libre y extraordinarios aumentos del gasto público. Desde Bangladesh a Brasil, los países en desarrollo tratan de mantener sus economías a flote mediante un gasto público financiado por endeudamiento. El paquete de estímulo fiscal de $26 mil millones de Sudáfrica, el más alto de la historia del país, asciende a casi el 10% de su PIB.

We hope you're enjoying Project Syndicate.

To continue reading and receive unfettered access to all content, subscribe now.

Subscribe

or

Unlock additional commentaries for FREE by registering.

Register

https://prosyn.org/yI5J1Wyes