A Pakistani female student writes a sentence on a black board A. MAJEED/AFP/Getty Images

Educar a la Mancomunidad de Naciones

DAR ES SALAAM/LAGOS – Con sus 53 estados miembros y 2400 millones de personas, la Mancomunidad de Naciones es una poderosa fuerza para el cambio positivo. Por casi siete décadas, los estados de la Mancomunidad han liderado al mundo en temas de comercio, empoderamiento femenino, protección de los recursos naturales y muchos más.

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Pero ahora que la Mancomunidad encara nuevos desafíos en materia de desarrollo humano, su dirigencia no está prestando atención suficiente al factor más importante de todos: la educación. A menos que se renueve el compromiso con este elemento clave de la prosperidad, será difícil hacer avances en otras áreas.

Hoy unos 140 millones de niños en la Mancomunidad no están escolarizados. Según un informe reciente de la UNESCO, la situación es peor en los países más pobres de la Mancomunidad. En Pakistán, por ejemplo, hay casi veinte millones de niños fuera del sistema educativo formal; siete millones en Bangladesh, 2,3 millones en Mozambique, 1,8 millones en Ghana y 1,6 millones en Camerún.

La situación es particularmente preocupante en Nigeria, donde hay casi nueve millones de niños fuera de la escuela primaria, y varios millones más (especialmente, niñas) tienen negado el acceso a la educación secundaria. La distribución de oportunidades educativas también es muy desigual entre los países más ricos y más pobres de la Mancomunidad; y muchos estados padecen el flagelo de la discriminación de género.

De continuar las tendencias actuales, en 2030 (plazo para el logro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas) más del 70% de los niños en países de la Mancomunidad tendrán problemas en lectura y matemática. Esto representa más de la mitad del total de los jóvenes que según se prevé carecerán de las habilidades necesarias para triunfar en el mercado laboral del siglo XXI.

La inasistencia de los niños a la escuela perpetúa el ciclo de pobreza de las familias, las comunidades y los países. Los líderes de la Mancomunidad no pueden darse el lujo de traicionar a los jóvenes de sus países por no invertir en educación.

La buena noticia es que hay formas eficaces y económicas de ofrecer oportunidades educativas a una mayoría de los que hoy están excluidos. De hecho, hay una solución innovadora diseñada por la Comisión Internacional para el Financiamiento de Oportunidades Educativas Globales (de la que somos comisionados) que podría servir a la mayoría de los niños de los países en desarrollo de la Mancomunidad. La idea, llamada Facilidad Financiera Internacional para la Educación (IFFEd por la sigla en inglés), busca potenciar las inversiones educativas de los países con apoyo de donantes públicos y privados.

El programa IFFEd, del que el G20 tomó nota el año pasado, consiste en conseguir garantías financieras de donantes en Australia, Canadá, Nueva Zelanda, el Reino Unido y otros países para aumentar la capacidad crediticia de los bancos multilaterales de desarrollo en África y Asia; cada dólar obtenido en garantías generará hasta cinco dólares para invertir en educación. Varios de esos bancos ya reconocieron el valor de este mecanismo y están trabajando con la comisión para elaborarlo más.

Para maximizar el impacto de esta estrategia de financiación, el programa IFFEd dará preferencia a países que se hayan comprometido con la reforma educativa y sean capaces de hacer un seguimiento de los resultados. Durante el primer ciclo de financiación, nuestro objetivo es aprovechar un monto inicial garantizado de dos mil millones de dólares.

Creemos que este mecanismo puede ayudar a no menos de dieciséis países de la Mancomunidad rezagados a mejorar las oportunidades educativas para millones de jóvenes (especialmente, niñas marginadas). La financiación adicional será complementaria a los recursos locales, a la ayuda bilateral y a las subvenciones multilaterales que ya se ofrecen a través de programas como la Alianza Mundial para la Educación.

La solución de las falencias educativas de la Mancomunidad demanda acciones audaces. Por eso estamos exhortando a los líderes de la Mancomunidad a apoyar el programa IFFEd en la Reunión de Jefes de Gobierno bienal que se celebrará en Londres este mes. Con una agenda centrada en generar prosperidad, democracia y paz, la Mancomunidad tiene un claro compromiso con un “futuro común” más sólido. Y el modo más rápido de lograrlo es que cada estado miembro haga de la educación una alta prioridad.

En 1931, casi dos décadas antes de la fundación de la Mancomunidad, Mahatma Gandhi dijo: “Para lograr la paz real en este mundo, hay que empezar con los niños”. Sus palabras siguen siendo tan proféticas como cuando las pronunció; en un mundo que parece cada vez más inclinado al conflicto intra e internacional, la inversión en educación no puede esperar.

Traducción: Esteban Flamini

http://prosyn.org/n1lfISH/es;

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